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viernes, 25 de noviembre de 2011

10 cosas MALAS de Madrid (parte 2)

6. El chotis no es de Madrid. El chotis que la mayoría de gente asocia con Madrid y lo designa como baile madrileño, en realidad no lo es. El chotis o scotthisch (escocés en alemán) es una danza que se puso de moda en toda Europa y América durante el siglo XIX con múltiples variantes dependiendo de la zona geográfica. Pero en la base todos derivan de la polka4. Otras ciudades son conocidas por el tipo de música que las identifica: el Jazz de Nueva York, la música electrónica de Berlín o París, el grunge de Seattle, el punk de Londres,... Pero en Madrid aún estamos buscando el tipo de música que identifica a la ciudad.


7. La contaminación. La contaminación del aire de Madrid se supliría con el uso mayoritario de transporte público y/o bicicletas, por ejemplo (ver punto 1). Pero no sólo la contaminación del aire por los millones de coches que transitan por la ciudad, sino también la contaminación acústica o la lumínica que impide que podamos admirar el cielo estrellado en la capital. E incluso si quieres ver un cielo completamente despejado tienes que salir de la comunidad o de la península. Además se abusa de la iluminación pública de las calles que permanecen iluminadas toda la noche cuando podrían encenderse sólo durante las horas que realmente son necesarias. Otra alternativa podría ser que las farolas estuvieran más distantes de lo que lo están en la actualidad, así disminuiríamos el gasto que supone para la ciudad.

8. Lo caro que es Madrid. Desde el precio del transporte público (un euro por trayecto sin metrobus y 0,93 por viaje con metrobus) hasta el precio de la vivienda en la capital. Tanto Madrid como Barcelona se sitúan entre las ciudades más caras del mundo. En 2009, Madrid se situaba en el puesto 37 de las 143 ciudades que cubría el estudio de coste de vida realizado por Mercer5. Debería existir una legislación sobre la fluctuación de precios y sobre los precios mínimos y máximos de los productos y servicios para asegurar que las subidas de los mismos no van a ser tan bruscas como han sido en los últimos años.


9. Madrid no forma parte de la red de Ciudades Creativa de la UNESCO. Al recibir el sobrenombre de Ciudad Creativa, una ciudad pasa a formar automáticamente parte de la Alianza Global para la Diversidad Cultural de la UNESCO6. En la actualidad forman parte de ese proyecto dieciséis ciudades en el mundo, seis de ellas europeas. La primera en ingresar en la lista de las ciudades creativas de la UNESCO fue Edimburgo que lo hizo en 2004 con el sobrenombre de Ciudad de a Literatura; la siguieron Berlín en 2005 como Ciudad del Diseño, Lyon Ciudad del Arte Digital y Bolonia, Sevilla y Glasgow como Ciudades de la Música. Esta denominación ha ayudado a traer eventos y actividades de prestigio a las ciudades. Conseguir que Madrid entre a formar parte de la lista de Ciudades Creativas de la UNESCO va a llevar algún tiempo. La ciudad debería apostar por construcciones arriesgadas y novedosas. Gracias a las candidaturas a los Juegos Olímpicos, Madrid ha estado creando una red de infraestructuras deportivas que están completadas al 80%. Algunos de los proyectos para Madrid 2016 como el Pabellón de Voleibol son sensacionales. Intentar conseguir ser sede de eventos tan relevantes como ese pueden situar nuestra capital a la vanguardia de las ciudades creativas.

10. El abandono del Edificio España y de la Torre de Madrid. El Edificio España fue inaugurado en 1953 con un estilo neo-barroco y una altura de 117 metros (actualmente es el octavo edificio más alto de la ciudad). Albergaba un hotel, un centro comercial, apartamentos, vivienda, y comercios. Unos años después, en 1957 se construía la Torre de Madrid que fue durante años el edificio más alto de Europa (hasta 1967 cuando se concluyó la Tour du Mundi en Bruselas) y de la capital (hasta 1987 cuando se terminó la Torre Picasso). Los edificios de la Plaza de España han corrido con los años la misma suerte: en 2005, Metrovacesa, la propietaria de ambos, puso en venta los dos edificios para sufragar la compra de una inmobiliaria francesa. Desde su venta, la Torre de Madrid ha sido objeto de varios proyectos que no han llegado a buen puerto, como el de convertir el espacio en un hotel de cinco estrellas o un centro de negocios; mientras que en el caso del Edificio España se especulaba hace unos años con que iba a albergar viviendas de lujo que podrían estar listas a mediados de 2010. Sin embargo, las dificultades económicas sólo han permitido terminar de limpiar la fachada. El interior continúa paralizado después de que se realizara el desescombrado y vaciado inicial. En la actualidad, dos de los edificios más impresionantes de Madrid están abandonados en una de las mejores zonas de la capital. Desde aquí sólo podemos desear que el Grupo Santander, propietario del Edificio España, decida volver a poner en marcha esa maravilla que ocupa una manzana entera.

jueves, 24 de noviembre de 2011

10 cosas MALAS de Madrid (parte 1)

1. Madrid no es una ciudad ciclable. Montar en bicicleta por el centro de Madrid es una prueba de audacia y valentía porque los conductores de vehículos a motor no están acostumbrados a circular con bicicletas de por medio. Además, en la mayoría de la ciudad no existen sendas ciclables como en otras zonas de Europa. Desde hace años el ayuntamiento de Madrid se ha estado planteando varias alternativas para solucionar esta problemática: falta de normativa específica, falta de señalización, escaso espacio para la vía ciclista, dificultad de compatibilidad de uso, problemas de tránsito por mobiliario urbano, paradas de autobuses, quioscos y entradas a garajes. Para solucionar el más importante de estos problemas, el escaso espacio para la vía ciclista se han propuesto diversas medidas, por ejemplo, la eliminación de un sentido de circulación, la reducción del número/anchura de los carriles motorizados, la eliminación/reducción de las bandas de aparcamiento o la transformación de los carriles bus en carriles bus-bici. Esta última alternativa parece la más fácil de ejecutar, puesto que no supondría un gasto muy elevado como sí lo sería la transformación del borde de las aceras o la transformación de zonas verdes.



2. Madrid no tiene un skyline comparable a otras ciudades. Para solucionarlo la alcaldía junto con la comunidad autónoma debería haber impulsado y financiado proyectos creativos y factibles para atraer a un número mayor de turistas. Además la propia construcción del rascacielos crearía empleo. La construcción del parque empresarial Cuatro Torres Business Area fue el primer paso para el Madrid del siglo XXI. Pero aún queda mucho por hacer y muchos proyectos a los que dar el visto bueno como la Torre del Mediterráneo que mediría 223 m o la Operación Chamartín que prevé construir quince torres de entre 45 y 60 pisos en el distrito del mismo nombre. Otros proyectos son el Paseo de la dirección, las Torres del estadio Olímpico (que tras la pérdida de la candidatura para Madrid 2012 parece que se construirán de todos modos), el Nuevo Windsor (destruido el viejo en un incendio en 2005), Pau Valdecarros (donde se podrían construir las torres más altas de Madrid, dos torres de 75 pisos).

 
3. El precio del transporte público es muy elevado. La razón es que la gran mayoría de los autobuses de la EMT usan combustibles fósiles, lo que incrementa el precio del viaje exponencialmente. Para paliarlo la ciudad de Madrid debería apostar con fuerza por las energías renovables instalando en las cocheras de los autobuses placas solares que abastecieses a toda la flota de vehículos. Así no tendrían que comprar la energía eléctrica a otras empresas consiguiendo dos beneficios al mismo tiempo: no sumar ese gasto al total (pudiendo incluso vender el excedente a la red eléctrica, supondría una fuente pequeña de ingresos) y disminuir las emisiones de CO2, puesto que la mayoría de la energía eléctrica que se produce en España se hace en centrales térmicas y centrales nuclearesEl consumo de energía en España, porcentualmente se hace de la siguiente forma: 42,1% gas natural; 41% ciclo combinado; 27,6% nuclear; 17,7% carbón; 12,5% hidroeléctrica. Fuente: Balance de energía eléctrica en el sistema de REE (por tipos de centrales).

4. Madrid no es cuna de artistas ni enamorados. Muchas ciudades europeas atraen a sus turistas por ser o bien una ciudad para el amor o bien cuna de algún movimiento artístico trascendental. No somos Florencia, cuna del arte ni París, la ciudad del amor ni Londres la ciudad que vio nacer el movimiento punk. Aunque el movimiento 15M nos está haciendo un hueco en la mente del mundo como la cuna de los indignados, de los jóvenes que sin nada que hacer se pusieron como objetivo luchar por una democracia real con algunos puntos tan acertados como Democracia 4.0 una persona, un voto.3 Protestas siguen vigentes aquí y en otras partes del mundo.


5. Es una ciudad poco internacional (en cuanto a las lenguas). En Madrid y en todo el país se habla muy poco inglés o cualquier otro idioma. Por lo que parece es más fácil que los turistas de cualquier otro país hablen cuatro palabras en español para entenderse en su visita que enseñar a los madrileños esas mismas cuatro palabras en inglés. Esto refleja que no somos una ciudad ahora mismo internacional. Por suerte esto está cambiando y en unas cuantas décadas estaremos, espero, al nivel de cualquier ciudad europea. Realmente la multiculturalidad que tenemos en la capital está muy sesgada por barrios y tiendas de productos típicos de los países foráneos.